
1.-Plaza de Sancho García: es un simple resumen de todo lo que encontraremos en este itinerario: el Ayuntamiento, la parroquia de Santa Cecilia y el Palacio de los Marqueses de Chiloeches. Sobre los soportales el resto de las casas luce sus galerías.
2.- Ayuntamiento: preside la Plaza Mayor. Destaca por el conjunto de arcos de medio punto y por la sensación de sólidez que nos da la construcción.
3.- Iglesia de Santa Cecilia. Es un edificio del estilo renacentista español. Se trata de un templo de tres naves, planta de salón, muros de piedra de sillería, de aparejo regular y cubierta de bóveda de crucería estrellada, de nervios combados y recuerdos góticos. La estructura se apea sobre gruesos muros, cuatro pilares y seis pilastras de las que arranca la tupida red de nervios que ornamenta la cubierta. El ábside, componente muy señalado y significando en el conjunto del templo, tiene la particularidad de presentar planta cuadrada en el arranque para luego desarrollarse en un polígono de cinco lados. Destaca la cubierta avenerada , de estilo renacentista, que remata el conjunto, y esta apoyada sobre dos pechinas para conseguir la forma pentagonal en su parte superior. Esta iglesia fue saqueada por los franceses en la batalla de espinosa, la iglesia se sitúa sobre los cimientos de una anterior, que era románica y que estaba situada en el mismo lugar, de esta iglesia se conserva una columna adosada al muro Sur el edificio actual se empezó a construir en 1.527.
4. Palacio de los Marqueses de Chiloeches: formado por dos torres unidas a un cuerpo central. Un arco ercarzano cobija el gran escudo de los Zorrilla Arce. Bajo este la portada de este señorial palacio de los siglos XVI y XVII. Situado en la plaza de Sancho García, es una construcción que organiza la fachada entre dos grandes y voluminosas torres rematadas en pequeños pináculos. Es aun de claras raíces renacentistas, aunque luego su desarrollo y ejecución, muestran algunos tintes claramente barrocos. Estas torres, macizas y de cuidada factura, ven rota su rotundidez por ventanas rematadas en frontón renacentista apeado sobre ménsulas.
Los dos grandes cubos sirven de marco y punto de máxima atención del cuerpo central, este se encuentra ligeramente retranqueado, respecto a la alineación de aquellos y se remata en un arco escarzano que cobija el monumental escudo y la cuidada portada.
Este palacio fue mandado construir por el Marques de la Gandara Real, en el año 1.600, y sirvió de cuartel a las tropas de Napoleón después de la batalla de Espinosa, y a su partida lo quemaron.
5. La Casona: perteneciente a los Porras, a ella se adosó la capilla de la Soledad.
6. Torre de los Azulejos: un conjunto de azulejos adorna las fachadas del edificio, que se emplaza en el interior de una finca privada.
7. Torre de Pumarejo: recientemente remodelada, es otra edificación más de carácter defensivo.
8. Torre de Cantinflor (o Torre de Cantimplor): construida en el siglo XIII. Situada en el barrio de Berrueza. Esta desmochada, se dice que poseia una planta más alta y almenas. La torre perteneció a los abades de Vivanco. En la actualidad pertenece a la Familia Martinez - Sainz de la Maza. Internándonos más en la historia llegamos a los Angulo Vivanco Ortiz. Esta familia poseía en Espinosa las torres de Valanto y Cantinflor (o Cantimplor). Juan Ortiz, señor de la torre de Cantinflor, se consideró por su apellido descendiente, nada menos, que de un capitán de este apellido de tiempos de Fernán González. Fundó mayorazgo para su hija María, casada con Hernán Sánchez de Angulo, señor de la Torre de Oteo. Como el hijo mayor sucedió en el mayorazgo de este último apellido quedó para el segundo, llamado Juan, la torre de Cantinflor.
En el s. XVI un descendiente sucedería en el vínculo pero no en la torre, pues ésta, a cambio de ciertas heredades, pasó a los abades de Vivanco y señores de Oteo, de quienes fue en adelante. "Por señor de la casa de Ortiz en Espinosa tiene la célebre torre de Cantinflor y 60 fanegas de trigo de renta", decía Prieto en la primera mitad del s. SVII. Por estos años consta que había estado alquilada y también habitada por los propios abades.
La construcción de la torre consiste en un rectángulo de 18 metros de longitud por 10 de ancho y 1,20 de grosor. La puerta de ingreso se halla al Sur, cuyo arco ojival lo voltean grandes dovelas excelentemente trabajadas. A pesar de las reformas aún quedan varias saeteras y algunos escudos. En lo alto hay dos pequeños ajimeces con dos escudos de los Alvarado Bracamonte, del Ribero, colocados posiblemente en el s. XVI. Interiormente tienen una saetera entre los asientos tallados a los lados. En el lienzo menor del sureste hay un buen ventanal con dos prolongadas saeteras a su lado que vuelven a repetirse en el opuesto, encuadrando ahora un ajimez igual a los descritos antes.
Prescindiendo de las muchas ventanas aboertas modernamente en la pared del noroeste, los demás vanos son iguales a los de la fachada principal, aunque con diferente distribución. Tanto en los huecos como en las esquinas destaca el empleo de excelente sillería, siendo el resto de los muros de mampostería. A mediados del s. XVII un informe decía que la torre de Cantinflor era solariega de Ortiz y Vivanco, cuyos apellidos andaban juntos desde hacía más de doscientos años.
9. Torre de los Monteros: construida en el siglo XIV como una auténtica fortaleza. La torre está almenada y su acceso se realizaba entre dos gruesos torreones.
10. Casas populares: como en otros puntos del conjunto urbano de Espinosa, las casas tradicionales se encuentran influenciadas por la vecina Cantabria. El conjunto se caracteriza por sus solanas (balcones de madera).
11. Palacio de los Fernández Villa: También llamado de carrillo del hoyo, este palacio renacentista empezó a construirse a mediados del siglo XVI. Se adosa a una casa-fortaleza anterior, el conjunto del edificio se organiza en torno a dos grandes torres y una inflexión en la parte central.
El elemento mas señalado por lo cuidado de las formas, es el cubo occidental, el adosado a la construcción gótica que abre al interior una portada adintelada, franqueada por columnas estriadas, apeadas sobre elevado podium y rematadas en capitel, que sustenta el entablamento. Sendas ménsulas, con forma de zapatas molduradas, sustentan el dintel en cuyo centro se ubica el escudo familiar.
12. Antiguo telar de velas: en las cercanías del río Trueba se hallan los restos de un antiguo edificio que un día fabricó velas.
13. Iglesia de Santa María de Berrueza: su construcción data del siglo XVIII. Se cree que se levantó sobre una antigua parroquia.
14. Torre de los Herradores: es otra muestra más de construcción de uso defensivo y residencial. La torre se encuentra rodeada por pequeños pastizales y huertas.
15. Torre o Castillo de los Velasco: También llamada, Torre de los Velascos, pertenece a la arquitectura del mundo gótico. Con una estructura claramente defensiva, esta situada en un altozano a orillas del río Trueba. Es un edificio de alzado trapezoidal de las caras, muros de piedra de sillería de aparejo regular y con un deseo manifiesto de expresar masa y volumen, esta construcción militar, aunque realizada en sus comienzos, posiblemente en el siglo XIII, tiene añadidos posteriores. Son dignos de mención los cinco escudos de la familia de los Velasco que son de los más antiguos de toda la zona.
16. Casona de los Marcide: esta casona se emplaza en un tranquilo lugar.
17. Palacio de Cuevas de Velasco: junto a una casona de estilo manierista, se adosa una capilla dedicada a Santiago.
18. Palacete de los Vallejo: tras una verja y un cuidado jardín se ubica esta casona residencial.
19. Iglesia de San Nicolás: la iglesia destaca por un retablo del siglo XV, atribuido a Fray Alonso de Zamora.
20/21/22. La Cabaña, Torre Chica y Quinta México: conjunto de casonas de diferentes estilos.
Ruta por nuestros pueblos
Para descubrir el encanto de los pueblos.
Quintana de los Prados: limitando con Montija, encontramos la población que está rodeada por un agradable bosque de robles. Varias casonas blasonadas.
Santa Olalla y Para: en dirección a Sotoscueva se encuentran estos dos núcleos de economía ganadera, que conservan en su casco urbano elementos de interés. La iglesia de Santa Olalla es de las más antiguas del entorno.
Bárcenas: de camino hacia los puertos de la Cordillera, son cada vez más frecuentes las explotaciones ganaderas. En la localidad resaltan las sólidas casonas blasonadas y la iglesia parroquial.
Las Machorras: el centro de vida de los ganaderos en los meses de invierno. En el verano estos ascienden a las cabañas y pastizales ubicados en las zonas altas. Las curiosas cabañas se dispersan por los valles. Esta peculiar construcción, de muros de mampostería y tejado de gruesas lastras, da cobijo a ganado y pastor. Rodean a la cabaña extensos y verdes pastos. En Las Machorras resalta la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves.
Paseando por Espinosa, El Robledal
Paseando por Espinosa este pequeño paseo con pocas pendientes, discurre por un lugar privilegiado de Espinosa. Junto a las piscinas, un ancho camino rodeado por robles de gran tamaño, entre los que en ocasiones aperecen las ardillas, deja el albergue a la derecha y desciende hasta el río Trueba. Allí, tras atravesar una amplia campa el camino asciende hasta encontrarnos con la carretera.
El albergue lugar de descanso como pocos. Su entorno lleno de robles, en donde los sonidos producidos por los pájaros, ayuda a desconectar del ambiente ruidoso de las ciudades.
En la otra orilla, junto a una caseta informativa, una ancha pista lleva a Quintana de los Prados. Para regresar es válido el mismo camino.
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Estación de Esquí "Lunada" |
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